EL MAESTRO

Nací en el instante en que surgió una pregunta de la boca de un niño. He sido muchas personas en muchos lugares. Soy Sócrates animando a los jóvenes de Atenas a descubrir nuevas ideas a través de las preguntas. Soy Anne Sullivan horadando los secretos del universo para ponerlos en la mano extendida de Helen Keller. Soy Aesop y Hans Christian Andersen revelando la verdad por medio de innumerables narraciones. Soy Marva Collins peleando por el derecho de todos los niños a la educación. Soy Mary McCleod Bethune edificando una gran universidad para mi pueblo, usando cajones vacíos de naranjas como pupitres. Soy Bel Kaufman luchando para ir en contra de la corriente. Los nombres de quienes practicaron mi profesión han ganado el reconocimiento de la humanidad… Booker T. Washington, Buda, Confusio, Ralph Waldo Emerson, Leo Buscaglia, Moisés y Jesús. Soy también aquellos cuyos nombres y rostros se han olvidado hace mucho tiempo, pero cuyas lecciones y carácter se recordarán siempre en los logros de sus alumnos.



He llorado de alegría en las bodas de los antiguos alumnos, he reído con regocijo en el nacimiento de sus hijos, y he permanecido con la cabeza inclinada por el dolor y la confusión en las tumbas cavadas demasiado pronto para cuerpos demasiado jóvenes. En el transcurso de un día se me ha pedido ser actor, amigo, enfermero y médico, entrenador, hallador de objetos perdidos, prestamista, chofer de taxi, psicólogo, padre sustituto, vendedor, político y defensor de la fe. Dejando a un lado los mapas, planos, fórmulas, verbos, historias y libros, no he tenido en realidad nada qué enseñar porque mis estudiantes han aprendido por sí mismos y sé que se necesita el mundo entero para decirte quién eres.



Soy una paradoja. Hablo más alto cuando escucho más. Mis más grandes regalos son lo que quiero recibir, agradecidamente, de mis alumnos. La riqueza material no es una de mis metas, pero soy un buscador de tesoros de tiempo completo, en mi búsqueda de nuevas oportunidades para que mis estudiantes puedan usar sus talentos, en mi constante búsqueda de esos talentos que a veces yacen enterrados en la autoderrota.



Soy el más afortunado de todos quienes trabajan. A un médico se le permite traer una vida en un momento mágico. A mí se me permite que esa vida renazca día a a día con nuevas preguntas, ideas y amistades. Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, lo que construya durará para siempre. Soy un guerrero que batalla diariamente contra la presión de los amigos, de la negatividad, del temor, de la conformidad, de los prejuicios, de la ignorancia y de la apatía. Pero tengo grandes aliados: la inteligencia, la curiosidad, el apoyo de los padres, la individualidad, la creatividad, la fe, el amor y la risa, todos ellos me ayudan a levantar mi bandera con su apoyo insuperable.


Y de esa manera tengo un pasado rico en recuerdos. Tengo un presente desafiante lleno de aventuras y entretenimiento, porque se me permite emplear mis días en el futuro. Soy un maestro… y doy gracias a Dios por eso todos los días.


Autor: -John W. Schlatter-

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Friday, April 20, 2012

¿Qué aporta el conocimiento de una segunda lengua al desarrollo del pensamiento?

La investigación que se ha realizado en las últimas décadas sobre los efectos positivos que tiene el conocimiento de una segunda lengua para el desarrollo del pensamiento, engloba también asociaciones positivas desde las perspectivas lingüística, cognitiva y académica. 

Jim Cummins, de la Universidad de Toronto, en muchas de sus publicaciones destaca por ejemplo que experiencias realizadas en diversas partes del mundo, con respecto al pensamiento creativo, son prueba irrefutable de que las personas bilingües superan a las monolingües en este tipo de operaciones mentales, al igual que muestran elevados niveles de uso de sus habilidades verbales y no verbales en encuentros comunicativos en cualquiera de las dos lenguas. Este desarrollo, parecen indicar los hallazgos científicos, no lo tienen las personas que hablan una sola lengua. 
En esa misma línea, se ha demostrado que los estudiantes de programas bilingües alcanzan progresos significativos en lectura y en otras asignaturas del currículo como matemática. 

En relación con el anterior presupuesto, una constante preocupación, documentada en Colombia por Ann Marie de Mejía quien investiga sobre la educación bilingüe, tiene que ver con el desarrollo del nivel conceptual y del pensamiento de los estudiantes de colegios bilingües español-inglés. Es decir, cuando se enseñan asignaturas en inglés, la pregunta es cuánto conocimiento asimilan realmente los estudiantes. Se sugiere entonces un trabajo serio de contextualización y de acompañamiento en el que se valora el conocimiento específico de otras asignaturas, como ciencias naturales y sociales, a través de estrategias comunicativas verbales como el refraseo, la repetición y la formulación de preguntas modificadas. También se recomienda el uso de lenguajes no verbales mediante la implementación de actividades de rol o de actuación y, finalmente, el uso de lenguajes visuales mediante la creación de ilustraciones ó carteleras. Estos mecanismos crean un ambiente de aprendizaje óptimo que además desarrollan habilidades de pensamiento. 

Adicionalmente, el uso de lenguajes alternativos como el verbal, el no verbal, el visual y el digital en la segunda lengua posibilitan la realización de operaciones mentales de alto rango que implican no sólo memorizar o relacionar contenidos con conocimiento previos sino analizar, sintetizar y evaluar. Quienes son bilingües tienden a tener mejores desempeños en estas habilidades de pensamiento en comparación con aquellos que sólo hablan su lengua materna. Incluso en contextos multilingües se han comprobado las complejidades del conocimiento en relación con la creatividad que aprendices jóvenes tienen cuando aprenden a escribir utilizando simultáneamente varias lenguas. 

Charmian Kenner, de Goldsmiths, Universidad de Londres, demuestra cómo niñas y niños de 6 años tienen la capacidad de aprender más de un sistema de escritura al mismo tiempo. Esto beneficia su pensamiento, su conciencia cultural y sus habilidades visuales y motoras. Se puede concluir entonces que enseñar inglés como segunda o como lengua extranjera e incluso varias lenguas tiene altos beneficios para los estudiantes. Estas ventajas superan el halo psicocognitivo y redundan en favor de factores socioculturales y Motores.


Tomado de El Educador. http://www.eleducador.com/home/lengua-extranjera/545-articulo-lengua-extranjera-por-que-ensenar-ingles.html

El 23% de universitarios no puede elaborar un texto comprensible


En Santa Marta, ante rectores de diversas universidades del país, la ministra de Educación, María Fernanda Campo, y la directora del Icfes, Margarita Peña, presentaron los resultados de lasPruebas Saber Pro, anteriormente conocidas como Ecaes, y que en su última versión fueron aplicadas a 146.000 estudiantes.
Uno de los resultados que más llamó la atención es que uno de cada cuatro universitarios (23%) no pudo elaborar un escrito organizado y comprensible. Sólo un 40% del total de los estudiantes evaluados demostró niveles aceptables de escritura, es decir, que son capaces de plantear sus argumentos o puntos de vista sobre un determinado tema de manera organizada y comprensible.
Las Pruebas Saber Pro evalúan unas competencias genéricas (lectura crítica, razonamiento cuantitativo, escritura e inglés), consideradas fundamentales para el ejercicio profesional.
Según la ministra, entre los estudiantes de programas universitarios los mejores desempeños fueron alcanzados por los de Humanidades, Ciencias Sociales, Comunicación, Periodismo y Publicidad.
En inglés, los estudiantes colombianos siguen rezagados. Los resultados mostraron que sólo 22 de cada 100 estudiantes alcanzaron los niveles B1 o B+, que corresponden a aquellos que logran comunicarse efectivamente. El resto tiene un conocimiento muy superficial de este idioma. Los alumnos más “bilingües” correspondieron a los de programas como Bellas Artes y Diseño, Medicina y Ciencias Naturales y Exactas.
Otro fenómeno que volvió a confirmarse con los resultados de este año es que el desempeño más alto lo tienen jóvenes de instituciones de educación superior con acreditación institucional de alta calidad. “De igual manera los estudiantes de programas universitarios tienen desempeños superiores con respecto a los que estudian programas no universitarios”, señaló la ministra. “Con excepción de Medicina, Salud y Derecho, en donde los promedios son significativamente más altos en las instituciones públicas, no se observan mayores diferencias entre sectores público y privado”, añadió Campo.

Doce países reconocerían títulos profesionales colombianos


España, Italia, Portugal, Chile, Brasil y Venezuela darían validez a los diplomas.

El Gobierno busca que 12 países reconozcan los títulos profesionales colombianos, de manera que los nacionales puedan, con mayor facilidad, cursar un posgrado o trabajar en el extranjero en su profesión. Esto último, sin embargo, depende de las leyes laborales de cada país.

El objetivo de este reconocimiento es que los diplomas adquieran los mismos efectos académicos y jurídicos que tienen aquellos otorgados en el país con el cual Colombia firma el convenio, sin que esto exonere al profesional de cumplir con los requisitos que una nación le exija para el ejercicio profesional en su territorio.

El Ministerio de Educación priorizó recientemente acuerdos con España, Chile, Italia, Portugal, Ecuador, Rusia, Cuba, Costa Rica, Venezuela, Brasil, Perú y Estados Unidos para hacer efectivo el reconocimiento mutuo de títulos y grados académicos de educación superior.

"Esto se ha hecho atendiendo las necesidades del país", dice el Viceministro de Educación Superior, Javier Botero.

Con Estados Unidos, por no haber legislación federal sobre el tema, este reconocimiento es una competencia legal de cada Estado.

"Dentro del mismo marco del Tratado de Libre Comercio (TLC) quedó incluida la posibilidad de estudiar un convenio de reconocimiento mutuo de títulos con los cinco estados donde hay mayor migración y presencia de profesionales colombianos: Florida, Texas, Nueva York, Nueva Jersey y California", afirma Botero.

En el caso de España -agrega- este acuerdo (que se tiene para los graduados de programas con acreditación de calidad o de instituciones acreditadas) está en trámite en el Congreso y le falta apenas un debate, de manera que en esta legislatura saldría aprobado. A partir de que se firme la Ley que lo ratifica, se hará efectivo.

Con Chile ya se firmó el convenio, pero falta ratificarlo. Operará bajo las mismas condiciones que el de España. Y con los demás países ya se envió a la Cancillería la solicitud para iniciar los trámites del acuerdo de reconocimiento mutuo.

Actualmente, este reconocimiento funciona con países como Bulgaria, Uruguay, Argentina, México, Francia y Alemania.
Para el caso de los profesionales que estudian en el extranjero y regresan al país, Colombia da validez a los títulos que son reconocidos formalmente en la nación donde hizo sus estudios superiores. Este trámite no dura más de dos meses.

Monday, April 9, 2012

¿COLOMBIA BILINGÜE?: CRÍTICAS Y RETOS DEL PROGRAMA NACIONAL DE BILINGÜISMO


(Fragmento de un artículo escrito a tres manos con la profesora Jenny Bermúdez y el profesor Víctor Lugo como parte de la primera fase de un proyecto de investigación sobre bilingüismo en Colombia)

Introducción

Con el objetivo de acrecentar la calidad de la educación colombiana, el Estado ha emprendido una serie de proyectos encaminados a asegurar la coherencia y la articulación de todos los niveles del sistema educativo. En este contexto, el  Programa Nacional de Bilingüismo (PNB) se ha consolidado como un proyecto estratégico para el mejoramiento de la calidad educativa y en particular para el mejoramiento de la enseñanza de las lenguas extranjeras en Colombia. Desde su inicio, el Programa se ha propuesto responder a las necesidades nacionales con respecto al inglés y ha enfocado sus esfuerzos a formar docentes y estudiantes de educación básica, media y superior capaces de cumplir con estándares internacionales en el manejo del inglés para la vida cotidiana y la academia.

Este artículo busca dar a conocer el trabajo desarrollado durante la primera fase del macroproyecto de investigación Bilingüismo en Colombia: Análisis e interpretación de los procesos de implementación del Programa Nacional de Bilingüismo (PNB). En concreto, se busca hacer una revisión de los lineamientos, las acciones y las críticas que la ejecución del PNB ha suscitado. Para tal fin, se hará una descripción de las políticas del PNB, se analizará el componente ideológico de la propuesta, se presentarán algunas de las críticas surgidas alrededor de la implementación del programa en Colombia y se señalarán algunos de los retos que el programa debe superar.  

Programa Nacional de Bilingüismo

El PNB 2004-2019 es un proyecto implementado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) no sólo como plan estratégico del gobierno nacional para el mejoramiento de la calidad de la política educativa en los niveles básico, medio y superior sino como una estrategia para la promoción de la competitividad de los ciudadanos colombianos. La implementación del Programa está basada en dos consideraciones: (a) el dominio de una lengua extranjera se considera factor fundamental para cualquier sociedad interesada en hacer parte de dinámicas globales de tipo económico, académico, tecnológico y cultural y (b) el mejoramiento de la competencia comunicativa en inglés de una sociedad o población conlleva al surgimiento de oportunidades para sus ciudadanos, al reconocimiento de otras culturas y al crecimiento individual y colectivo.

El objetivo principal del PNB es tener ciudadanos capaces de comunicarse en inglés, con estándares internacionalmente comparables, que inserten al país en los procesos de comunicación universal, en la economía global y en la apertura cultural. Entre los objetivos específicos, el PNB busca que a partir del año 2019 todos los estudiantes terminen su educación media con un nivel intermedio (B1 según los Estándares Básico de Competencia en Lengua Extranjera: inglés). Igualmente, a partir de este año, se espera que todos los docentes de inglés del país posean un nivel, por lo menos, intermedio-avanzado (B2 según los Estándares Básico de Competencia en Lengua Extranjera: inglés).

Para su puesta en marcha, el PNB ha establecido líneas específicas para la identificación de las necesidades de formación de los docentes, la formulación de planes de capacitación coherentes con dichas necesidades, y en general, el seguimiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje del inglés en el país. De acuerdo con los ejes de la política de calidad del MEN, la propuesta se desarrolla alrededor de tres líneas de acción fundamentales:
1.      Definición y difusión de estándares de inglés para la educación básica y media.  En 2006, el MEN publicó el documento “Estándares básicos de competencias en lenguas extranjeras: inglés”. Este documento estableció, entre otras cosas, los objetivos y los contenidos para la enseñanza progresiva y sistemática del inglés en educación básica y media.
2.      Definición de un sistema de evaluación sólido y coherente. Desde el año 2007, los componentes de inglés de la prueba de Estado y de las pruebas Saber Pro se encuentran organizados de acuerdo con los estándares y niveles del Marco Europeo Común de Referencia.
3.      Definición y desarrollo de planes de capacitación. Para la capacitación de docentes en formación y en ejercicio, el PNB ha contado con la cooperación ofrecida por los gobiernos de Inglaterra y de Estados Unidos. Igualmente, el PNB ha procurado que las secretarias de educación y las instituciones educativas emprendan mejoras en sus programas para fomentar y promover el mejoramiento de la enseñanza del inglés como lengua extranjera.

En 2009, al hablar del PNB para El Educador.com, página de información y servicios educativos para docentes de América Latina, su gerente Juan Carlos Grimaldo habla del trabajo hecho en las tres líneas de acción del Programa. Con respecto a la primera línea, Grimaldo afirma que se hizo una socialización de los estándares con más de 15 mil maestros y una apropiación de los mismos por parte de universidades e instituciones a nivel nacional. Igualmente, sostiene que varias secretarias de educación están ajustando sus currículos a la luz de los estándares. En cuanto a la segunda línea de acción, afirma que las pruebas que elabora el ICFES no sólo informan sobre cómo y en qué nivel de lengua extranjera están tanto estudiantes como profesores sino que permiten formular programas de mejoramiento gracias a sus resultados. Por otra parte, al hablar de la capacitación para docentes, Grimaldo afirma que se han utilizado distintas estrategias con universidades e institutos de idiomas para fortalecer los niveles de lengua de los profesores en servicio. Algunas de las estrategias de las que habla el gerente del Programa son cursos de inmersión, la creación de la página “Inglés para todos” y programas en canales públicos. Finalmente, Grimaldo explica que 38 secretarias de educación certificadas invierten recursos en proyectos de bilingüismo mientras que los planes de 15 licenciaturas han sido diagnosticados y acompañados. A la luz de esta declaración, el Programa aparenta estar siendo desarrollado y aplicado de manera satisfactoria. Sin embargo, hay cuestiones en su diseño e implementación que se dejan de lado. A continuación, se hace un acercamiento a la ideología que subyace de manera subrepticia la política y los documentos del Programa.  

Componente Ideológico del Programa Nacional de Bilingüismo

Una mirada superficial parecería indicar que el principal objetivo del PNB se fundamenta en un carácter instrumental a la lengua extranjera en función de la economía y el desarrollo de nuestro país. De hecho, el Programa sostiene que busca: “lograr ciudadanos y ciudadanas capaces de comunicarse en inglés, de tal forma que puedan insertar al país en los procesos de comunicación universal, en la economía global y en la apertura cultural, con estándares internacionalmente comparables” (Ministerio de Educación Nacional, 2006, p. 6). A la luz de este enunciado, el Programa parece ser una respuesta pragmática a las necesidades económicas del país y, por ende, no demandaría una discusión muy profunda ya que no deberían existir razones para controvertir una iniciativa que busca lograr que los ciudadanos se vuelvan competentes en el uso de una lengua extranjera; capacitación que se describe como esencial para lograr la articulación de los procesos productivos internos con las exigencias de los contextos internacionales. En otras palabras, el PNB debería adoptarse y ejecutarse con prontitud por cuanto el logro de sus objetivos redundaría en mejores condiciones de vida para todos los habitantes de nuestro país. 

Sin embargo, un análisis más profundo de la propuesta indica que el inglés no es la condición sine qua non para los procesos de globalización. Así entendido, esta asunción es una visión demasiado restringida desde el punto de vista cultural porque como lo ha indicado Graddol (2006): “global English is altogether too ethnocentric to permit a broader understanding of the complex ways in which the spread of English is helping to transform the world and in which English, in turn, is transformed by the world” (p. 59). Al respecto, Mufwene (2010) ha llamado la atención sobre lo que ha decidido llamar la falacia del inglés global: la sobrevaloración del rol de la lengua inglesa en la economía globalizada. Esta sobrevaloración es especialmente notable en contextos como el nuestro en el que existe una proporción asimétrica de población urbana y rural que ... 

Desde las perspectivas de Graddol y Mufwene, el PNB parecería corresponder a un proceso ideológico de control. Es decir, el programa sería una estrategia en la cual globalización se equipararía con imperialismo definido por Doyle (1986) como: “relationships of political control over the effective sovereignty of other political societies” (p. 19, según se cita en Richardson, 2008, p. 2). Al respecto, Tomlinson (1991) sostiene que... 

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Críticas al Plan Nacional de Bilingüismo

Desde una perspectiva multicultural, De Mejía (2006) sostiene que restringir la noción de bilingüismo al bilingüismo Español/Inglés conlleva una visión distorsionada de las relaciones complejas entre lenguas, culturas e identidades en el contexto colombiano. El país, explica Mejía, necesita desarrollar una política lingüística equitativa que incluya todas las lenguas y culturas representadas en el país. Para ella, tal política debe ayudar a la creación de una sociedad más tolerante y más comprensiva.

Por su parte, Cárdenas (2006) cuestiona la idoneidad de las condiciones del país para una condición bilingüe pues se estipulan pocas horas para la enseñanza de inglés, hay escasez de materiales y profesores calificados, las clases son numerosas y, en general, existen pocas oportunidades para usar inglés en comunicación auténtica. Para Cárdenas, el PNB trajo consigo la definición de estándares nacionales para el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de lenguas extranjeras sin un análisis profundo de la implementación de los mismos a la luz de los rasgos sociales, culturales y económicos de nuestro país. Igualmente, afirma Cárdenas, el plan suscitó... 

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Al referirse a políticas educativas y lingüísticas, Usma (2009) afirma que al igual que otras reformas educativas, el PNB trae consigo oportunidades para algunos grupos e individuos pero genera mayoritariamente procesos de desigualdad, exclusión y estratificación social con los nuevos discursos y prácticas que se adoptan. Para él, la noción instrumentalista del bilingüismo español-inglés no sólo excluye a las lenguas indígenas y las demás lenguas extranjeras sino que impone discursos y prácticas importadas en el país en detrimento del conocimiento local. Por otra parte, señala Usma que el PNB sirve el propósito de  ...

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Thursday, March 15, 2012

Universitarios están mal en inglés y en comprensión de lectura


Resultados de Pruebas Saber Pro evidenciaron bajos desempeños de futuros docentes.

Los estudiantes de universidades acreditadas en calidad hoy tienen mejores desempeños que los de otras instituciones, y los jóvenes que cursan programas profesionales obtienen puntajes más altos que los de estudiantes de carreras técnicas, tecnológicas y normales superiores.

Estos son dos de los resultados arrojados por las Pruebas Saber Pro del 2011, aplicadas por el Icfes en noviembre del año pasado, a cerca de 146 mil alumnos de educación superior, en el módulo de competencias genéricas (lectura crítica, razonamiento cuantitativo, escritura e inglés).

Uno de los datos que más preocupación despierta es el relacionado con el desempeño mostrado en este examen por los futuros maestros del país.

De acuerdo con las Pruebas, presentadas por la directora del Icfes, Margarita Peña, y la ministra de Educación, María Fernanda Campo, este jueves en Santa Marta, los estudiantes de licenciaturas están flojos en comprensión de lectura (lectura crítica), en su habilidad para resolver problemas sencillos con números (razonamiento cuantitativo) y en el dominio del inglés. Vale destacar, no obstante, que mostraron fortalezas en la elaboración de textos sobre temas de interés general y en la argumentación de ideas.

"Esto es muy preocupante porque son los docentes quienes estructuran estas enseñanzas en básica y media", dijo la ministra Campo. De hecho, según la funcionaria, en la última evaluación para escalafón "sólo el 18 por ciento de los docentes alcanzaron niveles aceptables de desempeño".

'No son costuras'
En términos generales, solo el 40 por ciento de los universitarios tienen niveles aceptables de escritura
 (es decir, que son capaces de argumentar la idea principal de un escrito); del 60 por ciento restante que no logra este desempeño, un 23 por ciento tiene problemas de manejo del lenguaje o presentan ideas que pueden ser incoherentes o desarticuladas.Los de mejor desempeño en esta área se encuentran en Ciencias Sociales, Humanidades y Comunicación Social-Periodismo.
A los estudiantes de Ingeniería y Medicina les va mejor a la hora de interpretar la información contenida en textos y en resolver problemas sencillos con números. En este último aspecto también son buenos los alumnos de Ciencias Naturales y Exactas, pero no lo son tanto los alumnos de Ciencias Sociales (Psicología, Ciencia Política, Antropología) y Derecho.

Sin embargo, entre los estudiantes de programas no universitarios (técnicos, tecnológicos y normales superiores) solo el 28 por ciento  tiene un desempeño aceptable en su capacidad de elaborar textos apropiados y comprensibles.

"Estas pruebas son competencias que tienen que ver con la capacidad que tiene un profesional de desempeñarse en cualquier campo y son condiciones para aprender. Muchas personas piensan que estas competencias son como costura, pero los resultados nos indican deficiencias en algunas carreras más que otras y son una señal de alarma sobre la preparación de los estudiantes", dice Peña.

Flojos en inglés
También se encontró que solo 22 de cada 100 universitarios demuestra un nivel de inglés que le permite comunicarse de forma efectiva en este idioma.
Los jóvenes con mejor dominio de esta lengua son los de Medicina, Ingeniería, Bellas Artes y Diseño, y Ciencias Naturales y Exactas, carreras en las cuales cerca de la mitad se ubicó en los niveles B1 o B+.

Solo el 17 por ciento de los estudiantes del área de educación (las licenciaturas, donde se forman los docentes) logró desempeños aceptables en esta prueba, aunque los licenciados del inglés sí tiene un buen nivel: 85 por ciento logra un buen dominio.

El Ministerio de Educación busca que en el 2014 el 80 por ciento de los estudiantes de Licenciatura en Inglés y el 20 por ciento de los estudiantes de otros programas alcancen mínimo el nivel Intermedio (B2) al finalizar sus estudios.

Entre los estudiantes de programas no universitarios, los puntajes más altos en la prueba de lectura crítica se observan en Artes, Diseño y Comunicaciones e Ingeniería, Industria y Minas, ambas de nivel tecnológico.

En razonamiento cuantitativo, los promedios más altos los obtuvieron los alumnos de las áreas de Ingeniería, Industria y Minas y TIC, también de nivel tecnológico. En ambas pruebas los puntajes más bajos son los de los alumnos del área Militar y Policial.

Wednesday, March 14, 2012

57% de los estudiantes de pregrado en Colombia: entre el trabajo y el estudio


En Colombia, aproximadamente el 57% de los estudiantes universitarios se vinculan a la vida laboral antes de obtener su título profesional.

Trabajar antes del graduarse se ha convertido en una de las constantes en el país. Según datos del Ministerio de Educación Nacional en su Investigación Laboral de Graduados del 2011, más de la mitad de los estudiantes próximos a culminar su plan de estudios universitarios se vincularon a algún trabajo.
De acuerdo con Ana María Figueroa, psicóloga especialista en selección de personal, existen dos motivos por los cuales los estudiantes deciden llevar una vida académica y laboral, al mismo tiempo. Una de ellas está ligada al gusto, es decir, cuando la persona siente el deseo de poner en práctica los conocimientos que está adquiriendo en la academia, cuando quiere empezar a tener su propio dinero o simplemente, cuando pretende 'enganchar' desde temprano con alguna empresa o entidad. La otra razón radica en la necesidad.
En el momento en que el estudiante pierde el apoyo económico de su familia "por 'x' o 'y' motivo, y tiene claro lo importante que es prepararse profesionalmente, la única opción que encuentra es buscar un empleo y una institución educativa con las cuales pueda organizar los horarios", afirma Figueroa. En su mayoría, estos alumnos se matriculan en carreras nocturnas.
Víctor Herrera es una de las tantas personas que estudia y trabaja al tiempo. De lunes a viernes, en horario diurno, es el encargado del soporte técnico en una empresa comercializadora; por las noches, es estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad El Bosque, y los fines de semana es cajero en un bar del norte de la ciudad. "A veces me siento muy cansado, pero no tengo otra opción; igual uno se termina acostumbrando al ritmo", asegura. Sin embargo, a pesar de asumir múltiples ocupaciones, tiene tiempo para compartir con su novia, visitarla, salir a tomar un café o estar en almuerzos familiares, eso sí, casi siempre los domingos.
Realizar las dos actividades en forma simultánea beneficia tanto al estudiante como a la empresa. El estudiante, aprende a ser responsable, comprometido, ordenado y sobre todo, administrador del tiempo.
Asimismo, su vinculación al campo laboral hace que este vaya ampliando su conocimiento y poniendo a prueba las destrezas que ha adquirido en la universidad. Y finalmente, se supera el obstáculo de la experiencia laboral que requieren muchos de los contratantes.
Por su parte, la empresa  se favorece en la medida que explota las ideas novedosas que le aporta el estudiante, la agilidad que lo caracteriza y su espíritu emprendedor, asegura la psicóloga.
No obstante, añade Figueroa, "si el alumno-trabajador no aprende a valorar y a equilibrar las dos responsabilidades, seguramente una de ellas se verá afectada en algún momento, pero es el ámbito académico y más exactamente la calidad, la que en la mayoría de los casos se perjudica".
La especialista puntualiza que al momento de seleccionar a un profesional recién egresado, además de la experiencia en el área, que es importante pero que se puede adquirir con las prácticas profesionales, por ejemplo; se tienen en cuenta otros aspectos como el historial académico, actividades extracurriculares, la entrevista y las pruebas psicotécnicas. Es decir, que hoy en día el profesional debe ser una personal integral para que sea apetecida en la vida laboral. 

Sunday, March 4, 2012

Lenguaje entre jóvenes, un reto para la comprensión


Solo han pasado diez años desde los tiempos en que mi hija Isabella usaba la palabra chévere para referirse a cualquier cosa que le gustara. La pronunciaba, eso sí, con un silbido de serpiente anglosajona que a ella le parecía elegante: 'shévere'.
A la hora menos pensada la palabrita desapareció porque era cosa de viejos. Mi amigo Lejandro, que está en el último curso de bachillerato, y carga bajo el brazo la libreta electrónica en lugar del cuaderno, me manda una nota desde su computadora: "Sería kiut que me enviaras el video para subirlo a la cloud y las fotos en streaming. Nos chateamos por el BB".
Sentí que la cabeza me daba vueltas. Estuve a punto de encomendarme a la Virgen del Carmen. De toda esa retahíla solo entendí la palabra foto. El Yiyi, mi nieto, me hizo la caridad de traducir semejante galimatías y me explicó, con un aire de compasión, que BB no es Belisario Betancur, como yo estaba pensando, ni la hermosa Brigitte Bardot de mis fantasías moceriles, sino la sigla de unos celulares que vienen equipados con máquina de retratar, baño portátil, cepillo de dientes, cocina y garaje. Son tan útiles que sirven hasta para llamar por teléfono.
Hace pocos años las señoras iban al gimnasio a hacer ejercicios. Ahora van al spa a hacer aerobics mientras oyen música crossover en el iPod. Qué chimba. Atrás quedó la época del walkman, que en un santiamén se volvió prehistórico, y no menciono la palabra longplay para ahorrarme más vergüenzas.
Son efectos inevitables y refrescantes de la globalización humana. Se trata, sin duda, de un idioma pasajero, una especie de vaso desechable que con los años, víctima de su propio invento, será sustituido por otro semejante. Una moda efímera, o light, como diría Lejandro. No hay razón para alarmarse por la sumatoria de quienes quieren tomarse el emprendimiento de todo la problemática. ¿Me captas?
Cocteles y regalos
El nuevo lenguaje también recibe aportes fundamentales que provienen de la vida social. Ya no hay reunioncita de pipiripao -qué terminacho tan boleta- que no se autodenomine coctel. Los invitados, adultos de grandes negocios, se reúnen para hablar de sus business mientras toman un drink y devoran un sushi.
La muerte, que está en el otro extremo de la fiesta, tampoco escapa a la muerte de su propio lenguaje. Antes, cuando alguien descansaba en paz, lo sepultaban en un ataúd, o, más modestamente todavía, en un humilde cajón. Ahora, con su remozado lenguaje chic, las empresas de entierros lo llaman cofre funerario. Menos distinguido es el tratamiento que le dan al cadáver: se le conoce como "el fiambre".
Nadie está a salvo de este tsunami, palabra que le imprime un aire de caché al que la usa. En las oficinas públicas o privadas las secretarias están creando a diario su propio léxico, con la valiosa ayuda de la recepcionista y el mensajero. A propósito: no vuelva a decirle "mensajero" porque se puede ofender; su nuevo nombre es "ingeniero de comunicaciones".
Uno de los aportes más curiosos a esta revolución del lenguaje colombiano ocurre cuando uno entra, accede o "accesa" a cualquier despacho y pregunta por el jefe.
-¿Me regala su nombre, por fa? -dice la secretaria.
-Y si se lo regalo -le respondí a una de ellas-, ¿cómo diablos me quedo llamando yo?
Estuvo a punto de ahorcarme por bruto. Si la comunicación es telefónica, además del nombre le pedirán que les regale la dirección, les regale su cédula, les regale el teléfono y les regale el nombre de la compañía donde trabaja. El asunto está tomando ya unas proporciones cómicas. Me llega por correo un documento que debo firmar. "En los lugares indicados", dice la carta remisoria, "le rogamos entregar la huella". Ya no sé qué será más grave: si regalarles mi nombre o entregarles mi huella.
Gallinas y verbos
Eso me recuerda que la peor entre todas las víctimas de este sancocho de lenguajes ha sido el verbo poner. Como acaban de comprobarlo, ha llegado la hora en que no le piden a uno que ponga su propia huella, sino que la entregue. Óscar Domínguez comenta, perplejo, que al verbo poner ya nadie le pone bolas ni en el salón de billares.
La desgracia comenzó el día en que alguna señora remilgada se atrevió a repetir, sin saberlo, un infortunado proverbio que los catalanes habían hecho célebre desde el siglo XIX: solo las gallinas ponen. La otra tarde le oí decir a una cocinera que, por haberlas dejado fuera de la caja, las galletas de soda, a las que ella les dice crackers, se colocaron rancias.
Me hicieron una generosa invitación recientemente. (Paréntesis: a los colombianos les ha dado por decir recién, copiando a los futbolistas argentinos.) Se trataba de una conversación, que hoy llaman conversatorio, con Daniel Samper Pizano en el Festival de Literatura. Confieso que hubo un momento en que no supe si lo que estábamos presentando era una ponencia o una coloquencia.
Emoticones y abreviaturas
El nuevo lenguaje comienza a devorarse a sí mismo, como ciertos monstruos de la mitología griega. En estos días las letras ya no se usan para escribir palabras, sino abreviaturas. Es la parábola del alacrán que termina por morder su propia cola envenenada.
Los adolescentes electrónicos han reducido el pronombre relativo 'que' a una mísera k, de manera que las seis letras de porque se comprimen en 'xk'. Como si fuera poco, hace su entrada triunfal el lenguaje de las figuritas. Se las conoce como emoticones: íconos de las emociones. Ya nadie dice símbolos sino íconos.
Mi parce Lejandro se despide diciendo que me desea (::). Pensé que se había equivocado de teclas. Y, con el mismo fervor de Einstein cuando logró desintegrar un átomo, me anuncia que este año saldrá al mercado el blue ray con player. Que Dios nos coja confesados.
En estos tiempos frenéticos hay palabras que anochecen pero no amanecen. El vocabulario coloquial de los colombianos se transforma con una rapidez que marea a cualquiera. Es natural que eso ocurra: cuando cambian las costumbres, las palabras cambian en los salones de clase, en la discoteca de los sábados, en las páginas de las redes sociales, en las oficinas, en las busetas. "Por fortuna", anota Pacho Celis, un periodista que escribe diccionarios, "porque si no fuera así estaríamos hablando en sánscrito".
Lo que pasa es que, tercos como siempre hemos sido, los viejos nos negamos a aceptar que el lenguaje de los muchachos es un órgano palpitante que se renueva todos los días, de forma que no ha terminado uno de aprenderse seis palabras cuando desaparecen ocho. Esa misma flexibilidad le ha permitido al inglés convertirse en el idioma universal.
Entro a un restaurante. Se acerca un señor atildado que lleva una cucharita de plata al cuello. La mesera me dice con rimbombancia que se trata del sommelier. En mis tiempos lo llamaban catador de vinos. Y empiezo a dudar de nuevo. ¿Sommelier no es un soporte para poner el colchón? El señor de la cucharita debe ser un somier. ¿O es al revés? Sospecho que me estoy volviendo loco. Mejor me abro del parche.
JUAN GOSSAÍN
Especial para EL TIEMPO